Programa de Agravio a Periodistas y Defensores Civiles

Presentación

Antecedentes

En 1991 como respuesta a los reclamos de uno de los sectores sociales de gran importancia en la causa de los Derechos Humanos se creó como un rubro de especial atención, el denominado Programa Especial de Periodistas en virtud de considerarse a los integrantes de este gremio como un grupo vulnerable, conociendo en una primera etapa casos relativos a presuntas violaciones cometidas en agravio de comunicadores de distintos medios informativos; como resultado de este primer acercamiento y la labor de este programa, a partir de 1993 adquirió el carácter de permanente.

En 1995, el Consejo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos consideró necesario ampliar las funciones del Programa e incluir los casos de defensores civiles de derechos humanos que en el desempeño de su labor fueran víctimas de violación a sus derechos humanos.

En mayo de 1997 se crea la Coordinación General del Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos, considerando que ambos sectores en particular, son fundamentales para la consolidación de una cultura de los derechos humanos en nuestro país y que enfrentan grandes riesgos en el desempeño de sus labores.

En enero de 2005 se crea la Quinta Visitaduría General, a la que fue adscrita la Dirección General del Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos.

En este sentido, con objeto de estrechar vínculos entre este Organismo Nacional y los dos grupos señalados anteriormente, el Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos busca proporcionar atención personalizada a los colaboradores de los medios de comunicación y miembros de los organismos civiles de derechos humanos, con la finalidad de fortalecer la creación de un frente común en la defensa de los derechos humanos; por ello este Programa tiene como principal objetivo atender las quejas por presuntas violaciones a derechos humanos cometidas en contra de ambos grupos, procurando con ello que las autoridades se comprometan a respetar los derechos de éstos y adquirieran mayor sensibilidad ante las actividades realizadas por los periodistas y los defensores civiles.

Objetivos

En el contexto social que viven tanto los periodistas, comunicadores y defensores civiles de derechos humanos, este Programa considera de gran importancia hacer valer, respetar y difundir los derechos fundamentales de dichos grupos, por considerarlos especialmente vulnerables en el desempeño de sus labores.

La sociedad mexicana, cada día mejor organizada, busca a través de agrupaciones civiles sumarse a la causa por el respeto y la defensa de los derechos humanos. El proceso democrático que experimenta el país, se refleja en los medios informativos y ha originado que el ejercicio del periodismo tenga un considerable riesgo. Este contexto obliga a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a través del presente Programa, a reforzar las acciones a fin de responder adecuadamente a los retos actuales.

Es importante reconocer la contribución de los comunicadores al desarrollo y al pluralismo de la sociedad, que les permite garantizar sus derechos sobre la base de igualdad. Labor a la que se suman, en diversos ámbitos de la sociedad, las organizaciones civiles que buscan enriquecer el trabajo de las instituciones públicas para lograr el bienestar de toda la población.

Indiscutiblemente, el derecho a la libertad de opinión y a la libertad de expresión es indispensable para la formación de la opinión pública en una sociedad democrática. El derecho a la libertad de opinión y a la libertad de expresión, están estrechamente relacionados.

Tanto los medios de información, como las agrupaciones de la sociedad civil organizada son actores vitales en la consolidación de la cultura de los derechos humanos. Por una parte, los primeros constituyen uno de los sustentos de la fuerza moral con que cuentan los organismos públicos de protección y defensa de los derechos humanos, difundiendo las resoluciones o la actividad que a favor del ciudadano despliega el Ombudsman. Los segundos, constituyen una labor destacada en la defensa de los derechos humanos que ampliar y multiplicar los resultados de estudio, divulgación y defensa de los derechos fundamentales.

El ciudadano requiere la protección de las instituciones públicas de derechos humanos, cuando existe una acción ilegal de la autoridad, pero necesita reconocer y comprender ampliamente los mecanismos de defensa individuales y colectivos para discernir de quién, de qué, cuándo y cómo defenderse, lo cual es posible si los conocimientos en materia de derechos humanos se encuentran al alcance inmediato de su cultura general. Parte de esta labor de difusión de la cultura de los derechos humanos, descansa en la labor informativa y formativa que desempeñan los medios de comunicación y en la tarea difusora de los organismos civiles de derechos humanos.

Es importante contar con medios de comunicación que faciliten la construcción de consensos y que, junto con aquellos grupos que desde la sociedad civil, hagan posible la consolidación de una cultura ciudadana capaz de exigir que los servidores públicos cumplan con los mandatos que les han sido encomendados, siempre bajo el encuentro del poder, con la ética y el absoluto respeto de los derechos y la dignidad del hombre.

Como muestra del compromiso que mantiene la Comisión Nacional de los Derechos Humanos con estos dos grupos, particularmente importantes para la consolidación de la cultura de respeto a los derechos fundamentales, el Programa de Atención de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos tiene como principales objetivos:

  • Atender de cerca todos los casos en los que algún trabajador de los medios de comunicación o integrante de alguna Organización No Gubernamental, dedicada a la defensa de los derechos humanos, resulte agraviado por alguna autoridad mientras desempeña sus respectivas actividades.
  • Establecer vínculos estrechos e iniciar la labor de un frente común en la defensa de los derechos humanos.
  • Tramitar las quejas, proporcionando atención personalizada a miembros de los medios de comunicación y organismos civiles de derechos humanos.
  • Dar continuidad a la integración de quejas en ambos grupos, procurando que las autoridades asuman mayor sensibilidad respecto a las actividades realizadas por los periodistas y la necesidad de la labor de los defensores civiles de derechos humanos.
  • Brindar atención permanente los casos que podrían constituir violaciones a los Derechos Humanos de los comunicadores y defensores civiles que denuncian públicamente algún tipo de acción que pretende obstaculizar su labor.

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