Los migrantes internacionales que atraviesan el territorio mexicano
están expuestos a constantes violaciones a sus derechos
humanos. Durante su travesía, ya sea en dirección
sur-norte como viceversa, buena parte de esos migrantes acuden
a los albergues ubicados en sitios estratégicos de las
rutas. Así disminuyen los riesgos y los costos que supone
la migración indocumentada y encuentran un espacio donde
descansar, alimentarse y recuperarse de las lesiones que han sufrido
durante su tránsito. Los albergues, administrados por asociaciones
civiles y religiosas en su mayoría, también son
sitios idóneos en los que puede documentarse de primera
mano las violaciones a los derechos humanos en contra de los migrantes,
en ausencia de suficientes registros oficiales al respecto. En
esa dirección, este informe responde a un intento encomiable
de siete albergues diseminados en el territorio mexicano y de
otros actores sociales por darle vida a un Registro Nacional de
Violaciones de los Derechos Humanos de los Migrantes Internacionales.