Tenemos la obligación moral de acabar con la defecación al aire libre y tenemos el deber de velar por que mujeres y niñas no corran peligro de ser víctimas de agresiones o violaciones simplemente porque carecen de acceso a servicios de saneamiento
Ban Ki-moon
Ex Secretario General de las Naciones Unidas

La Asamblea General de Naciones Unidas el 24 de julio de 2013 en su resolución A/RES/67/291, designó el 19 de noviembre como el Día Mundial del Retrete en el contexto de la iniciativa Saneamiento para Todos y solicita a todos los Estados Miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y todas las demás partes interesadas pertinentes a que alienten cambios de comportamiento y políticas para aumentar el acceso de los pobres a los servicios de saneamiento, así como a que complementen esas medidas con un llamamiento para poner fin a la defecación al aire libre, que es una práctica extremadamente nociva para la salud pública [1].

Hoy en día, 4,500 millones de personas carecen de acceso a un retrete seguro y 892 millones todavía defecan al aire libre, lo que significa que una gran proporción de las heces humanas no se está recogiendo ni tratando, de igual forma se estima que 1,800 millones de personas utilizan una fuente de agua potable no mejorada que carece de protección contra la contaminación ocasionada por las heces humanas. Otro dato relevante es que, en todo el mundo, más del 80 % de las aguas residuales que genera la sociedad vuelve al medioambiente sin haber sido tratada ni reutilizada [2].

En el caso particular de la India, de los 892 millones de personas que todavía defecan al aire libre, aproximadamente 520,000,000 personas, viven en la India, lo que equivale a alrededor del 40 % de la población de dicho país. Los problemas que esta práctica genera no son solo cuestiones relativas a las enfermedades o la humillación. Las niñas y mujeres que viven en zonas en las que defecar al aire libre es habitual, muchas veces tienen que esperar a que llegue la noche para aventurarse al exterior a hacer sus necesidades. Lo anterior, es debido a que la falta de acceso a un retrete seguro cerca de casa puede terminar en ataques, violaciones o incluso hasta en asesinatos [3].

De acuerdo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en el año 2030 se deben alcanzar dichos objetivos, como es el caso del ODS 6 que tiene como fin hacer llegar el saneamiento a todos los habitantes del planeta, reducir a la mitad las aguas no tratadas y aumentar su reutilización [4]Lamentablemente el mundo no está en camino de alcanzar el ODS 6 titulado “Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del saneamiento y el agua para todos” para 2030 [5].

Sin embargo, podemos mencionar algunas soluciones para el saneamiento basadas en la naturaleza las cuales la mayoría se basan en la protección y la gestión de la vegetación, los suelos y los humedales, incluidos los ríos y lagos

Por ejemplo:

  • Letrinas con estercolero que recojan y traten los deshechos humanos en el mismo retrete, y produzcan así un suministro gratuito de fertilizantes que puedan ser usados posteriormente para cultivos y;
  • Humedales y cañaverales construidos por el hombre que filtren las aguas residuales antes de que vuelvan nuevamente a los ríos [6].