“A excepción de los europeos, todos los
demás habitantes no se nombrarán en calidad de
indios, mulatos ni otras castas, sino todos
generalmente americanos. Nadie pagará tributo, ni habrá esclavos en lo sucesivo, y
todos los que los tengan serán castigados. No
hay caja de Comunidad y los indios percibirán
los reales de sus tierras como suyos.”

José María Morelos y Pavón
Sacerdote, militar e insurgente

 

El 15 de septiembre de 1829 el entonces presidente Vicente Guerrero (1 de abril - 17 de diciembre de 1829) expide un decreto por el que declara abolida la esclavitud al no cumplirse las disposiciones legadas por Hidalgo y Morelos. El decreto aclara que “cuando las circunstancias del erario lo permitan, se indemnizará a los propietarios de esclavos, en los términos que dispusieren las leyes” .[1]

En cuanto a esta terrible práctica podemos resaltar que se calcula que entre el siglo XVI y finales del siglo XIX alrededor de 12.5 millones de africanos y africanas fueron sacados a la fuerza de sus tierras de origen y llevados a América con el objetivo de ser vendidos y realizar tareas forzadas de diversas naturaleza .[2]

Dentro de la historia encontramos que la esclavitud fue abolida en distintos momentos y en diferentes circunstancias. Entre ellos se resalta el 6 de diciembre de 1810 cuando se publicó el decreto de la Abolición de la Esclavitud, emitido por Don Miguel Hidalgo y Costilla en la plaza de Guadalajara, Jal., en plena guerra de independencia .[3]

Posteriormente el 14 de septiembre de 1813 se dio la declaración general de principios, que con el nombre de Sentimientos de la Nación escribió José María Morelos con el apoyo de Andrés Quintana Roo, y dentro de su artículo 15 dice: "que la esclavitud se prescriba para siempre, lo mismo que las castas" .[4]

Hasta finales de 1815 que fue la muerte de Morelos, la abolición de la esclavitud fue un tema recurrente, después, por la declinación de la insurrección y la ausencia de líderes que la orientaran ideológicamente, el asunto pasó a segundo plano.

Tiempo después es cuando encontramos que la presidencia de la República recayó en Vicente Guerrero. Siendo el caudillo del sur y el primer presidente afrodescendiente Vicente Guerrero llegó al poder apoyado por las clases populares y debido a esto encontramos que su política estuvo orientada a favorecer a estos grupos. En este contexto y con el propósito de añadirle al aniversario del inicio de la guerra de Independencia un toque de justicia y beneficencia nacional, publicó un decreto el 15 de septiembre de 1829 mediante el cual volvía a suprimirse la esclavitud en México .[5]

Contando ya con la conformación del Estado mexicano y la abolición de la esclavitud como resultados de la Independencia, las poblaciones africanas pasaron a la invisibilidad, pese a la importante contribución y participación tanto en materia social, política y cultural en nuestro país.

Finalmente podemos destacar que la Constitución de 1917, que rige actualmente a la nación mexicana, en su primer artículo, relativo a las garantías individuales, prohíbe de manera terminante, la esclavitud en México, y quien llegue a pisar territorio nacional, siendo esclavo, por ese simple hecho recupera su libertad, lo que le es garantizado por el Estado .[6]