“Es preciso que todos los sectores de la nación
se revistan de un franco optimismo y que cada
uno de los ciudadanos, ya en sus trabajos
agrícolas, industriales y comerciales, de
transportes, etc., desarrollen a partir de este
momento una mayor actividad para crear nuevos
recursos que vengan a revelar cómo el espíritu
de nuestro pueblo es capaz de salvar la
economía del país por el propio esfuerzo de sus
ciudadanos.”

Lázaro Cárdenas
Mensaje a la nación del presidente de la República con motivo de la expropiación petrolera

 

La Expropiación Petrolera de México fue un acto por medio del cual se nacionalizó toda la industria petrolera de nuestro país. Es indispensable mencionar que la historia del petróleo en México ha estado unido a una constante pugna entre el Estado y las empresas extranjeras por el control de los hidrocarburos. Conforme a esto en 1935 se creó el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), con el firme apoyo del gobierno federal. Posteriormente en 1936 el STPRM reclamaba reivindicaciones económicas, las cuales fueron rechazadas por las compañías petroleras, entre ellas: la semana laboral de cuarenta horas; pago salarial durante enfermedades; indemnización familiar en caso de muerte o incapacidad total, salario mínimo de cinco pesos, jubilaciones, entre otras .[1]

Conforme a lo anterior en mayo de 1937, el sindicato manifestó su decisión de declarar la huelga si las empresas no respondían satisfactoriamente a lo que el STPRM lo presentó ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) como un conflicto de carácter económico. La JFCA revisó la situación y determinó que las empresas contaban con los recursos suficientes para cumplir con la solicitud de los trabajadores. Por lo que en diciembre de ese mismo año la junta pronunció un laudo para que las empresas establecieran las condiciones de trabajo exigidas, a partir de la primera semana de 1938 .[2]

Es así como llegamos al 18 de marzo de 1938 fecha en la que el Presidente de México, General Lázaro Cárdenas del Río, expidió el decreto de la Expropiación Petrolera, el cual consistió en la apropiación legal del petróleo que explotaban 17 compañías extranjeras que tenían el control de la industria, para convertirse en propiedad de los mexicanos .[3]

El decreto consistió en la expropiación legal de maquinaria, instalaciones, edificios, refinerías, estaciones de distribución, embarcaciones, oleoductos y todos los bienes muebles e inmuebles, de la Compañía Mexicana de Petróleo llamada El Águila (Royal Dutch Shell), la Compañía Naviera San Cristóbal, la Compañía Naviera San Ricardo, la Huasteca Petroleum, la Sinclair Pierce Oil Company, la Mexican Sinclair Petroleum Corporation, la Stanford y Compañía, la Penn Mex Fuel Company, la Richmond Petroleum Company, la California Standard Oil Company of México, la Compañía Petrolera El Agwi, la Compañía de Gas y Combustible Imperio, la Consolidated Oil Company of México, la Compañía Mexicana de Vapores San Antonio, la Sabalo Transportation Company, Clarita S A y Cacalilao Sociedad Anónima, así como de sus filiales o subsidiarias, en cuanto sean necesarios, a juicio de la Secretaría de la Economía Nacional para el descubrimiento, captación, conducción, almacenamiento, refinación, y distribución de los productos de la industria petrolera.[4]

De igual forma la expropiación estableció que el Estado mexicano tendría control total sobre la producción y comercialización del petróleo en territorio nacional, es decir en mar y tierra. Esto represento que el gobierno obtuviera más recursos económicos, con lo cual se fortalecieron las finanzas públicas, y al tener buenos ingresos la actividad económica del país tuvo un incremento significativo .[5]

El 7 de junio de 1938 casi tres meses después de la Expropiación se fundó la paraestatal Petróleos Mexicanos (PEMEX), otorgándole facultades necesarias para realizar todos los trabajos de exploración, explotación, refinación y comercialización del petróleo en nuestro país .[6]

Finalmente es necesario destacar que, en nuestro país, la actividad petrolera es una de las actividades económicas más importantes de la nación y se concentra en nueve estados: Campeche, Coahuila, Chiapas, Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Tabasco, Puebla y Veracruz[7]. Durante muchos años el desarrollo económico y la infraestructura para los servicios del país como carreteras, escuelas, clínicas, hospitales etcétera, han sido financiados principalmente con los ingresos petroleros. El desarrollo que logro la industria petrolera en México fue notable y la empresa de PEMEX encabezo por muchos años la lista de las empresas petroleras más reconocidas, importantes y redituables del mundo, los avances que se lograron con la creación del Instituto Mexicano del Petróleo en 1965, que hizo posible el auge de la producción petrolera en las décadas de 1970 y 1980 y que para el siguiente decenio ya abarcaba casi todos los aspectos de la industria, con más de 40 procesos de transformación industrial, algunos exportados y el índice de patentes por institución más alto del país. Pemex era líder en el estudio, e investigación en los diversos campos de exploración y extracción, con formación de personal científico y técnico competente, crearon escuela sobre todo en diversos paises de la región como fue en la asesoría y capacitación de la industria petrolera brasileña[8]. La industria petrolera de México contribuyo a mejorar la vida de los mexicanos, al desarrollo de regiones y como impulsor de los otros sectores de la economía, aun después de las reformas energéticas que impusieron los últimos regímenes favoreciendo intereses privados y en detrimento de los ingresos del estado para obra social[9]. En la actualidad, dado que se considera que para las próximas dos décadas el petróleo y gas mantendrán su primacía sobre las energías renovables, varios paises después más de tres décadas de privatizaciones, están retornando el control y manejo estatal de sus recursos naturales y energéticos. En el caso de México es fundamental contar con soberanía energética, que favorezca el bienestar de sus poblaciones y sus derechos humanos principalmente de los sectores más necesitados, y garantice protección de la naturaleza y el medio ambiente previendo y evitando formas de explotación, y extracción depredadoras como el fracking.[10]


[1] http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/08_iv_jun_2008/casa_del_tiempo_eIV_num08_02_07.pdf
[2] http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/08_iv_jun_2008/casa_del_tiempo_eIV_num08_02_07.pdf
[3] https://www.gob.mx/inafed/es/articulos/81-aniversario-de-la-expropiacion-petrolera?idiom=es
[4] http://www.biblioteca.tv/artman2/publish/1938_227/Decreto_de_Expropiaci_n_Petrolera_del_Presidente_L_1443.shtml
[5] https://culturacolectiva.com/historia/expropiacion-petrolera-historia
[6] https://www.gob.mx/inafed/es/articulos/81-aniversario-de-la-expropiacion-petrolera?idiom=es
[7] https://www.gob.mx/inafed/es/articulos/81-aniversario-de-la-expropiacion-petrolera?idiom=es
[8] https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/10/4522/12.pdf
[9] https://www.elfinanciero.com.mx/economia/pemex-entre-las-quince-empresas-mas-grandes-del-mundo
[10] https://www.cari.org.ar/pdf/petroleo_gas_natural_geopolitica.pdf