“…Nuestro único delito consiste en decretar nuestras propias
leyes y aplicarlas a todos sin excepción… Hemos sido
condenados porque hemos dado a la población campesina,
tierra y derechos.”

Jacobo Árbenz Vilanova
Discurso de renuncia a la Presidencia de Guatemala
Fragmento

Jacobo Árbenz nació el 14 de septiembre de 1913, en Quetzaltenango, Guatemala. Fue militar y político, asumiendo posiciones como la de Ministro de la Defensa Nacional (1944-1951) y Presidente de Guatemala (1951-1954). Perteneció al grupo de militares protagonistas de la Revolución de 1944.

Árbenz llegó al poder como presidente constitucional de Guatemala después de ganar las elecciones de 1950, donde obreros, campesinos, maestros y estudiantes le dieron todo su respaldo. El tema central de su campaña fue la reforma agraria, gracias a lo cual obtuvo el apoyo de partidos políticos de izquierda y organizaciones sindicales[1].

Al inicio de su gobierno, los guatemaltecos parecían condenados a no prosperar. En 1950, el 76 % de los habitantes poseían menos del 10 % de las tierras; mientras, un 22 % controlaban el 70 %[2]. El presidente Árbenz se impuso la difícil meta de sacar adelante una revolución social y económica en el medio rural guatemalteco.

A partir de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos ejercían una influencia ideológica y doctrinal decisiva entre las cúpulas más destacadas de la oficialidad militar latinoamericana[3]. Guatemala estaba en manos de pocos grandes hacendados y de la gran empresa estadounidense, explotadora del plátano o banano. Producto principal de la economía nacional, se sostenía gracias al sometimiento de los trabajadores a un régimen de “semiesclavitud”, con fuertes desplazamientos migratorios internos de la población[4].

Guatemala contaba con amplia tradición autoritaria. De hecho, el perfil revolucionario de Jacobo Árbenz se gestó bajo la “dictadura” del General Jorge Ubico (1931-1944). Sus años de “mano firme” se caracterizaron por la inmunidad jurídica de los terratenientes, quienes cometían crímenes en defensa de sus propiedades, el amordazamiento de la prensa, la prohibición de palabras como “obrero” y “sindicato”, la extensión de los contratos con la poderosa empresa platanera United Fruit Company (UFCo), y la drástica reducción salarial y el trabajo no remunerado en la construcción de carreteras. Con apenas 31 años, Arbenz desempeñó un papel protagónico en los sucesos que iniciaron la Revolución guatemalteca en octubre de 1944.

El régimen de Árbenz se caracterizó por la lucha constante contra los grandes intereses económicos los Estados Unidos, en particular con la expropiación de los extensos terrenos de las poderosas empresas estadounidenses UFCo, IRCA y la Bond and Share.

Los tres grandes proyectos de Árbenz fueron[5]:

  • Nacionalización de la empresa eléctrica, monopolio de los Estados Unidos;  
  • Construcción de la carretera al Atlántico, para romper el monopolio de los Ferrocarriles de Centroamérica, también bajo administración y control estadounidense; y
  • Reforma agraria, a través del Decreto 900. Ésta benefició a más de cien mil campesinos

A comienzos de 1952, los grandes terratenientes locales y la United Fruit Company comenzaron una campaña de deslegitimación contra el gobierno de Árbenz, acusándolo de seguir los dictámenes de la Unión Soviética.

Posteriormente, la CIA intervino en Guatemala. Diseñó una operación experimental encubierta (PBSUCCESS): según García Ferreira, sería una especie de laboratorio para futuras invasiones estadounidenses en Latinoamérica[6].

El golpe de Estado se gestó antes de la presencia militarizada estadounidense en territorio guatemalteco, y siguió todos los pasos de las invasiones y desestabilizaciones de ese país. En la noche del 18 de junio de 1954, casi quinientos soldados bajo el mando del coronel Carlos Castillo Armas habían cruzado la frontera desde Honduras con un único objetivo: poner término al gobierno de Árbenz.

El 27 de junio de 1954, fuerzas de los Estados Unidos, con apoyo de varios gobiernos de América Central y el Caribe, lanzaron su ofensiva final contra el gobierno de Jacobo Árbenz Guzmán, un militar progresista que había iniciado un movimiento de renovación ante la rampante pobreza de Guatemala[7].

 

Finalmente, el presidente Jacobo Árbenz Guzmán renunció a la presidencia el 27 de junio de 1954.

[1] https://aprende.guatemala.com/historia/personajes/presidente-jacobo-arbenz-guzman-1951-1954/
[2] ídem
[3] https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=8&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwjP7uj70b_pAhVxhq0KHeVJBiUQFjAHegQIBxAB&url=https%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fdescarga%2Farticulo%2F5075945.pdf&usg=AOvVaw0s6FXIzbD9a0vXGyjyqGo1
[4] ídem
[5] https://www.telesurtv.net/news/Guatemala-conmemora-60-anos-del-derrocamiento-de-Jacobo-Arbenz-20140627-0155.html
[6] https://aprende.guatemala.com/historia/personajes/presidente-jacobo-arbenz-guzman-1951-1954/
[7] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-48686137