"Lo que realmente determina la brecha salarial es la brecha por maternidad, otro factor es el hecho de que las mujeres tienden a participar en empresas donde hay una gran parte de plantilla femenina; donde sus salarios son más bajos, no necesariamente porque tengan un valor más bajo en su productividad, sino porque realmente son más bajos y aún no sabemos el por qué”.
Rosalía Vázquez-Álvarez
Economista y especialista en salarios de la OIT
2018

 

La Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante su resolución A/RES/74/399, decidió declarar al 18 de septiembre Día Internacional de la Igualdad Salarial, lo cual se observará todos los años a partir del 2020[1].

El derecho a la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres por un trabajo de igual valor, recibe habitualmente la denominación de “igualdad salarial”, y es el principio diseñado para alcanzar la equidad salarial entre hombres y mujeres. La equidad salarial es una cuestión de justicia remunerativa[2].

De acuerdo a estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2017 las tasas de desempleo de mujeres y hombres en América Latina y el Caribe eran del 10,4% y el 7,6%, respectivamente, con una diferencia de 2,8 puntos porcentuales. Casi un tercio de las mujeres de la región no contaban con ingresos propios, situación que las hace vulnerables y económicamente dependientes. En 2017, el promedio de mujeres sin ingresos propios alcanzó un 29,4%, mientras que el de los hombres fue del 10,7 por ciento. Además, las encuestas de uso del tiempo en 18 países de América Latina y el Caribe mostró que las mujeres dedicaban entre un quinto y un tercio de su tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado; mientras, en el caso de los hombres esta proporción es de alrededor de un décimo[3].

Ante lo anterior podemos encontrar que la igualdad salarial entre mujeres y hombres es fundamental para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en específico en el Objetivo 5: “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”. Algunas de sus metas son[4]:

  • Asegurar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles decisorios en la vida política, económica y pública.
  • Aprobar y fortalecer políticas acertadas y leyes aplicables para promover la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas a todos los niveles. Aunado a ello, el reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Informe Mundial sobre Salarios 2018/19 ¿Qué hay detrás de la brecha salarial de género?, ofrece una evaluación detallada de las desigualdades de remuneración por razón de género, para comprender mejor la brecha salarial como una de las mayores injusticias sociales persistentes en el mundo laboral. Dentro de este informe se constata que, a escala mundial, las mujeres siguen percibiendo un salario aproximadamente 20% inferior al de los hombres. En el caso de México, la brecha es del 15.6 por ciento[5].

En 1993, en México la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) creó la Coordinación del Programa sobre Asuntos de la Mujer, la cual se transformó en 2006 en el Programa de Asuntos de la Mujer y de Igualdad entre Mujeres y Hombres (PAMIMH), adscrito a la Cuarta Visitaduría General. A través de este programa, la CNDH se enfoca en tres vertientes[6]:

  1. Observancia del seguimiento, evaluación y monitoreo, de la Política Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres (PNIMH), para proponer mejoras, en un diálogo constructivo con las instituciones encargadas de cumplirla.
  2. Promoción de los derechos humanos de las mujeres y proporcionar herramientas a las/los servidoras/es públicas/os para que ejerzan sus funciones atendiendo a la perspectiva de género (PEG).
  3. Atención de quejas por presuntas violaciones a derechos humanos de las mujeres basadas en discriminación de género.

[1] https://undocs.org/es/A/74/399
[2] https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/---normes/documents/publication/wcms_223157.pdf
[3] https://www.cepal.org/sites/default/files/static/files/ods5_c1900675_web.pdf
[4] https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/gender-equality/
[5] https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/---publ/documents/publication/wcms_650653.pdf
[6] http://informe.cndh.org.mx/menu.aspx?id=10048