“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel,
su historia o religión. La gente aprende a odiar,
y si pueden aprender a odiar, pueden
aprender a amar pues el amor le viene
más natural al corazón del hombre”
Nelson Mandela
† Ex Presidente de Sudáfrica

El 9 de noviembre de 1976 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de la Resolución 3068, proclamó el 16 de junio como el Día Internacional de la Solidaridad con el Pueblo en Lucha de Sudáfrica. Asimismo, durante su 58° sesión plenaria instó a los Estados Miembros a observar este día en la forma más adecuada[1].

Dicha decisión, se dio luego del establecimiento de una política discriminatoria a través de la creación forzada de territorios reservados mejor conocidos como bantustanes en Sudáfrica. Esta política conocida como Apartheid, destruyó la integridad territorial del país, perpetuó la dominación de la minoría blanca, y desposeyó al pueblo africano de Sudáfrica de sus derechos inalienables[2]

Cabe destacar que el término apartheid significa en afrikaans, variante sudafricana del holandés, separación. Surgió en el país en 1944 y perduró hasta 1990 de forma sistemática hasta la toma de presidencia de Nelson Mandela, mítico militante que había sido recluido en una prisión durante veintisiete años.[3]

El objetivo del apartheid era separar las razas en el terreno jurídico (Blancos, Asiáticos, Mestizos o Coloured, Bantúes o Negros), estableciendo una jerarquía en la que la raza blanca dominaba al resto (Population Registration Act) y en el plano geográfico mediante la creación forzada los Bantustanes (Group Areas Act).[4]

Aunado a lo anterior, el 16 de junio de 1991 la Unión Africana proclamó el 16 de junio como el Día Internacional del Niño Africano. Esta conmemoración fue aprobada para honrar a aquellos que habían dado sus vidas por la causa de la libertad en Sudáfrica, así como para llamar la atención sobre la difícil situación, no sólo de los niños en el sur de África, sino de todo el continente.[5]

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), se unió a la organización regional africana para celebrar estos esfuerzos, promover el cambio social y poner fin a las prácticas extremas que todos los años ponen en peligro las vidas y la salud de cientos de miles de niños y niñas.[6]

En 2014, el tema de la conmemoración se concentró en el derecho a participar de los niños a fin de exhortar a los Estados a escuchar y oír a los niños, particularmente cuando se encuentren en situaciones de emergencia[7]. En África occidental y central, por ejemplo, dos de cada diez niños no llegan a contar con cinco años de edad. Por ello, se publicó el informe “Gotas de vida”, en el que establece que los niños de estas regiones pueden tener mayores probabilidades de vida siempre y cuando reciban la vitamina A[8].