La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París sobre el cambio climático, el Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres y la Nueva Agenda Urbana ofrecen, en su conjunto, una hoja de ruta para un mundo más sostenible y resiliente. La forma en que se desarrollen nuestras ciudades tendrá importantes repercusiones a la hora de hacer realidad el futuro que queremos[1]
António Guterres
Secretario General de Naciones Unidas
2018

La Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante su resolución A/RES/68/239 decidió designar el 31 de octubre como, el Día Mundial de las Ciudades, [2] de igual forma  invita a los Estados, al sistema de las Naciones Unidas, en especial al ONU-Hábitat, las organizaciones internacionales correspondientes, la sociedad civil y los demás interesados pertinentes a celebrar el día y fomentar la sensibilización al respecto, y destaca que los costos de todas las actividades que pudieran derivarse de la celebración del día deben sufragarse con cargo a contribuciones voluntarias [3].

El objetivo de este día mundial es la de promover el interés en la urbanización y fomentar la cooperación entre los países para aprovechar las oportunidades y afrontar los desafíos que plantea el urbanismo, así como para contribuir al desarrollo urbano sostenible en todo el mundo [4].

En la última década, los desastres naturales afectaron a más de 220 millones de personas y causaron daños económicos de $100 mil millones de dólares por año. Cabe destacar que la proporción de la población que vive en barrios marginales disminuyo un 20% entre 2000 y 2014. Sin embargo, debido al crecimiento de la población y la migración, el número aumentó de 807 a 883 millones de personas [5].

Conforme a esto si no invertimos lo suficiente en las ciudades para hacerlas más resilientes, los desastres naturales podrían costar a las ciudades del mundo tres veces esa cifra por año. Además, el cambio climático puede llevar a la pobreza a millones de residentes de las ciudades [6].

Debido a lo anterior en el año 2014 ONU Hábitat lanzó la iniciativa, Octubre Urbano, con la finalidad de alentar  a las autoridades y socios locales, regionales y nacionales a organizar actividades que destaquen cómo implementar los compromisos de la Nueva Agenda Urbana y hacer que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles [7]. Conforme a eso la Nueva Agenda Urbana es la brújula para hacer frente a los desafíos de las ciudades en las próxima dos décadas y ha de ser vista como una extensión del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 11 de la Agenda 2030 [8].