“Los océanos son un componente esencial de los ecosistemas de la Tierra,
y la salud de los océanos es fundamental para mantener la salud del planeta.”

Ban Ki-moom
Secretario General de las Naciones Unidas
2015

 

El Día Mundial de los Océanos se conmemora cada 8 de junio en virtud de la resolución 63/111 de 2008 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Cabe decir que, la conmemoración de esta fecha fue propuesto por vez primera en 1992, durante la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, para celebrar los océanos que comparten los países y nuestra relación con el mar, así como su importancia en nuestras vidas y de alguna manera promover la protección de los mismos[1].

“Dos de cada cinco personas viven relativamente cerca de la costa, y tres de cada siete dependen de los recursos marinos y costeros para sobrevivir. Nuestros océanos regulan el clima y procesan los nutrientes mediante ciclos naturales, prestando a la vez muy diversos servicios, entre ellos recursos naturales, alimentos y empleos que benefician a miles de millones de personas”[2].

“Dado el valor primordial de los océanos para la salud de nuestro planeta y la prosperidad de la gente, ellos constituyen un elemento esencial de la manera en que proyectamos el desarrollo sostenible, incluido el nuevo conjunto de objetivos de desarrollo sostenible que se está preparando para orientar la lucha contra la pobreza en el mundo durante los próximos 15 años”[3].

Se estima que los océanos cubren más de 70% de la superficie del globo, sin embargo, sólo el 1% de la superficie náutica está protegida. Además, entre un 50% y un 80% de la vida en la Tierra se encuentra bajo la superficie del océano, lo que constituye un 90% del espacio habitable del planeta. Éstos contienen el 96% de toda el agua de la Tierra y el resto es agua dulce que se encuentra en forma de ríos, lagos y hielo[4].

En este sentido, la comunidad internacional dio un paso muy importante para la protección de los mares con la entrada en vigor de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar[5]. De hecho, la resolución 63/111 de la Asamblea General hace especial énfasis en este instrumento jurídico, porque en él se enuncia el marco jurídico dentro de la cual deben desarrollarse todas las actividades y la cooperación en los planos nacional, regional y mundial del sector marino[6].

Por todo lo anterior, y frente al riesgo que representa el cambio climático, “el Día Mundial de los Océanos es una oportunidad para reafirmar nuestra determinación de apreciar, proteger y restaurar nuestros océanos y sus recursos”[7].