Promovamos la gestión sostenible de los suelos basada en una gobernanza adecuada y en inversiones racionales. Juntos podemos promover la causa de los suelos, que constituyen una verdadera base sólida para la vida[1]
Ban Ki-moon
Ex Secretario General de Naciones Unidas

La Asamblea General en el año 2013 instituyó mediante su resolución A/RES/68/232 el 5 de diciembre como el Día Mundial del Suelo, y declaró el 2015 Año Internacional de los Suelos, de igual forma destaca que el costo de todas las actividades que puedan derivarse de la aplicación de la presente resolución deberán sufragarse mediante contribuciones voluntarias y con sujeción a la disponibilidad y aportación de esas contribuciones. [2]

El 5 de diciembre fue elegido porque corresponde al aniversario oficial de H.M. King Bhumibol Adulyadej, el Rey de Tailandia, que autorizó oficialmente el acontecimiento. [3]

Con un incremento de la población mundial que se espera que alcance los 9,000 millones en 2050, la contaminación del suelo es un problema mundial que degrada nuestros suelos, envenena los alimentos que comemos, el agua que bebemos y el aire que respiramos. Lo anterior respecto a que, la mayoría de los contaminantes proceden de actividades humanas, como las prácticas agrícolas no sostenibles, las actividades industriales y la minería, los residuos urbanos no tratados y otras prácticas no respetuosas con el medio ambiente. [4]

Mediante el informe del año 2018, emitido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), indica que aproximadamente 815 millones de personas sufren inseguridad alimentaria y aproximadamente 2,000 millones no disponen de alimentos suficientemente nutritivos. Esta situación se podría mitigar mediante la gestión adecuada de los suelos.

De igual forma, nos indica que años de nuestras actividades y hábitos han dejado un legado de suelos contaminados en todo el mundo, provocando que:

  • Un tercio de nuestros suelos globales ya estén degradados;
  • Cada año se generen más de 40 millones de toneladas de residuos electrónicos;
  • Hasta 1/2 de nuestros residuos domésticos son orgánicos, pero terminan en vertederos;
  • Los productos químicos domésticos terminen en los suelos y como resultado de nuestros alimentos y;
  • 1/3 de plástico producido termine en nuestros suelos. [5]

Debido a lo anterior dentro de la Agenda 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2, 3, 12 y 15 tienen metas que recomiendan la consideración directa de los recursos del suelo, especialmente la contaminación y degradación del suelo en relación con la seguridad alimentaria. [6]