“El movimiento de 1968 inició con una
manifestación contra la represión; trascendió
hasta convertirse en un hecho político de
alcances nacionales y desencadenó el
nacimiento de una sociedad madura y consciente
del valor de sus derechos. En México el
Movimiento Estudiantil de 1968, encabezado por
jóvenes politécnicos y universitarios, compartía
muchos de los ideales de la juventud de otros
países y aspiraba a construir una nación con
nuevas concepciones del gobierno y la vida
política hacia un entorno sin violencia, con
justicia, dialogo, respeto y tolerancia.”

Mario Alberto Rodríguez Casas
Director General del Instituto Politécnico Nacional (IPN) 2018

El 26 de julio de 1968 inició a un gran movimiento estudiantil, eco de otros en el mundo pero con fuerte carácter nacional, y sacudió los cimientos del régimen autoritario priista[1].

En la Ciudad de México, el 22 de julio de 1968 se reportó una confrontación, en las cercanías del edificio de La Ciudadela, entre estudiantes de la Vocacional 5 y 2, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y los de la Preparatoria Isaac Ochoterena, particular, pero incorporada a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). ¿La causa? El resultado de un partido de futbol americano. La situación pudo no haber pasado a mayores, pero terminó con la intromisión del cuerpo de granaderos. Al día siguiente, los preparatorianos apedrearon la Vocacional 5. No hubo reacción por parte de las fuerzas de seguridad, pero el 24 de julio sí: la policía ocupó esa Vocacional y la 2, golpeando a estudiantes y profesores[2].

La Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), organismo estudiantil politécnico, convocó para el 26 de julio una manifestación contra la represión a sus compañeros y profesores y por la desocupación de ambas vocacionales. Sin embargo, esta organización estaba, para entonces, cooptada por el Estado y su dirigencia era controlada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) [3], por lo cual no fue del todo escuchada.

Ese mismo 26 de julio, simultáneamente, la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED), cuyos militantes estaban ligados al Partido Comunista Mexicano (PCM), declaró que, al estar realizando un mitin en apoyo a Cuba frente al Hemiciclo a Juárez, algunos estudiantes del Poli habían sido golpeados por los granaderos en el cruce de las calles de 5 de Mayo y Palma, Centro Histórico de la Ciudad de México, y se habían acercado en busca de solidaridad. Se habían congregado 10 mil jóvenes, para marchar hacia el Zócalo capitalino, pero antes de llegar fueron atacados por mil policías. Se vieron obligados a regresar al monumento, y cuando resolvieron dispersarse, una nueva embestida de granaderos produjo heridos y destrozos[4].

Los granaderos interceptaron al contingente de estudiantes a la altura de Isabel la Católica con Madero, calle que lleva directamente al Zócalo. Al enterarse de las agresiones, llegaron muchos alumnos, más no pudieron no dar cauce a más agresiones. Horas más tarde, a las ocho de la noche, quienes aún permanecían en el Hemiciclo a Juárez ―entre ellos, estudiantes que habían logrado escapar de la represión previa―, fueron nuevamente agredidos[5].

El saldo de este ataque fue lamentable: 500 personas heridas, de acuerdo a información de la agencia de noticias AFP. Significativamente, en esa lista se encontraban: Raúl Mendiolea Cerecero, subjefe de la policía preventiva; coronel Eduardo Estrada Ojeda, jefe del Servicio Secreto (SS), y el capitán Pérez Meza, de la Dirección de Tránsito[6].

En la Asamblea de la Vocacional 5, los estudiantes denunciaron que el día 26 habían sido agredidos por los granaderos, las guardias presidenciales y el servicio secreto, y reprobaron el llamado de la FNET a la policía para intervenir en las manifestaciones[7].

Conforme a los hechos, aquel 26 de julio de 1968 hubo múltiples violaciones a los derechos humanos, principalmente a la libertad de expresión. Ese día, las fuerzas de seguridad cometieron delitos como el lesionar a los manifestantes, además de engañar a la opinión pública con sus justificaciones ante la prensa.