“Yo soy, y seré perpetuamente, acérrimo defensor de los derechos,
libertades e independencia de nuestra América, cuya honrosa causa
defiendo y defenderé toda mi vida; tanto porque es justa y necesaria
para la salvación de sus desgraciados habitantes, como porque
interesa además en el día a todo el género humano.”

Francisco de Miranda
Político, militar, diplomático, escritor

 

Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez nació el 28 de marzo de 1750 en Caracas, Venezuela. Mestizo, fue hijo del comerciante canario Sebastián de Miranda Ravelo y la caraqueña Francisca Antonia Rodríguez de Espinoza. En 1762 inició estudios de latinidad de menores, es decir, de gramática y latín. Más tarde ingresó a artes (bachillerato) en la Universidad de Caracas, alistándose finalmente en el ejército español en 1771. Participó en los tres magnos acontecimientos de su tiempo: la independencia de los Estados Unidos, la revolución francesa y la lucha por la libertad hispanoamericana. [1]Al ser uno de los primeros en pensar acerca de la existencia de una Gran Colombia, unida, se le conoce como El Precursor.

Como miembro del ejército colonial, durante la guerra por la independencia de las trece colonias, Miranda combatió en la batalla de Pensacola (1781), donde los ingleses sufrieron una derrota. [2]Los Estados Unidos le dieron refugio cuando, en 1783, se vio obligado a dejar su país: el Santo Oficio lo perseguía, pues tenía en su biblioteca varios de los “libros prohibidos” por esta institución clerical. En 1785, dejó América con rumbo a Europa, donde viajó y vivió hasta su retorno a Venezuela en 1810. Gracias a su diario contamos con múltiple información sobre el Siglo de la Luces (S. XVIII), escribió en forma minuciosa todas sus impresiones y actividades como viajero e investigador. Algunos periódicos londinenses se refirieron a él como: un hombre ilustrado y amante de la libertad de Suramérica.[3]

En Inglaterra, Francisco Miranda buscó apoyo para la independencia de Hispanoamérica, pero no lo consiguió; por ello, decidió viajar a Francia,[4] arribando en plena revolución. Había estado ahí en 1789 atestiguando la miseria del pueblo francés, y tres años se integró al ejército revolucionario tras, al parecer, negociar el apoyo de la nueva Francia a la independencia latinoamericana. Cuando las tropas prusianas entraron a Francia en apoyo de la monarquía y del rey Luis xvi[5] (19 de agosto de 1792), Miranda fue nombrado mariscal de campo ―equivalente de la época a general de brigada― bajo las órdenes de Charles François Dumouriez. La posición se hizo efectiva a partir del 1 de septiembre, y el 20 tuvo su primera victoria: Valmy. Junto a Dumouriez y el Ejército del Norte, acompañó la ofensiva francesa sobre los Países Bajos (Bélgica y Holanda), tomando las ciudades de Amberes y Roermond.

Sin embargo, se desvaneció el éxito inicial de esta campaña. Cuando fracasó, con las derrotas de Maestricht (Febrero 21, 1793) y Nearwinden (Marzo 18, 1793) ,[6] Dumouriez lo responsabilizó ante el temido Tribunal Criminal Revolucionario, a cuya cabeza estaba Maximiliano Robespierre. Miranda fue encarcelado en la prisión de La Force. Se le declaró inocente de la derrota de Nearwinden, pero se había gestado enemigos y siguieron acusándolo de diferentes hechos. Finalmente, el 11 de enero de 1798 logró huir de Francia, con pasaporte falso y disfrazado como un tal Gabriel-Edouard Leroux d’Helander.[7] No podía ir a Rusia, pues tras su apoyo a los revolucionarios franceses, la zarina Catalina II, quien también lo había refugiado cuando huía del Tribunal de la Santa Inquisición, le dio la espalda. Así, de nuevo embarcó hacia Inglaterra, donde retomó sus intentos libertarios en busca de apoyo para las colonias españolas en América[8]

En Europa se sentía una gran la efervescencia tanto por las guerras y acontecimientos propios del continente como por las noticias que llegaban de América sobre las revoluciones independentistas. Inglaterra, en guerra contra la Francia napoleónica y extendida hacia la España absolutista, era para los pensadores, militares, activistas, refugiados, exiliados, provenientes de la América española, el espacio propicio para reunirse, promover y organizar los ideales y luchas de emancipación en las colonias, además, recibían el importante apoyo de una de las estructuras más organizadas en Inglaterra, las logias masónicas, las sociedades secretas, la sociedades patrióticas o políticas, estas últimas participaban activamente apoyando en la organización de dichos movimientos, como la logia de Los Caballeros Racionales o de Lautaro — organización que posteriormente se convirtió en una asociación con el fin de reunir a los dispersos que deseaban la independencia americana; su centro principal estaba en algún lugar de Europa desde donde dirigir los movimientos libertarios, apoyada por sucursales en la América, con las que trabajaría en forma organizada y conjunta—. Se reunían y asistían líderes como Francisco Xavier Mina, Fray Servando Teresa de Mier, José de San Martín, Matías Zapiola, José Álvarez de Toledo, Miguel Santa María, Vicente Chilavert, Caycedo, Manuel Palacio Fajardo, el padre Anchoris, Vicente Acuña que organizaban expediciones libertarias hacia América. El mismo Francisco de Miranda fundo la Logia Gran Reunión Americana en 1803, asociación política para apoyo y organización de los proyectos libertarios. [9]

El apoyo ingles no llega, por lo que el insurgente decide buscarlo en los Estados Unidos de América, para realizar su expedición. Francisco de Miranda hace testamento y el 2 de septiembre de 1805, se embarca hacia Nueva York llegando en noviembre de 1805, inmediatamente se entrevista con personalidades prominentes de los EUA: Jefferson, Madison, William Smith, empresarios vinculados al comercio con Haití, entre otros, para obtener apoyos, los cuales no son muchos; acepto en alquiler un barco de uno de los empresarios, a un interés exorbitante de 200 porciento, y lo bautizo como el Leander (en recuerdo de su hijo Leandro) y un bergantín armado con 18 cañones. El 2 de febrero 1806 zarpo con cerca de 200 hombres reclutados en los Estados Unidos, Entre las cosas con las que contaba dicha expedición se encontraban suministros guerra e incluso una imprenta, con la cual se pretendía publicar panfletos y documentos revolucionarios. Durante la travesía y el año y medio que durará la expedición, el Leander navegará, según las circunstancias, bajo las banderas de Estados Unidos, de Gran Bretaña y de Colombia,— en la acepción que le daba Miranda al término, el nombre que llevaría toda la América hispana—.[10]

Llegaron a Haití el 19 de febrero a recibir la ayuda de Petión, el 12 de marzo al levar anclas se izó el tricolor mirandino (amarillo, azul y rojo), frente a la insignia, Miranda y sus hombres juraron hacer libre a Hispanoamérica del yugo español. Sin embargo, el embajador de España en los EU, informó al gobierno de Venezuela de las intenciones de Miranda, las autoridades reforzaron sus fuertes, milicias y naves y los esperaron cayendo los expedicionarios bajo la acción de buques españoles. Tras breve combate, fueron apresadas dos goletas y hechos prisioneros sesenta hombres de Miranda, quien logra escapar.

El caudillo reagrupa fuerzas y pertrechos en Granada, Barbados, y Trinidad de donde zarpo entre el 23 y 25 de julio rumbo a Venezuela. Desembarco el 3 de agosto de 1806 desembarco y ocupó el puerto la Vela del Coro donde al igual que en las ciudades previas, hizo nuevamente la bandera tricolor, solicito ayuda de Jamaica, Trinidad y Barbados y entre los vecinos de Coro, pero no lo consiguió, de tal manera ante la indiferencia de los habitantes y bloqueo de los realistas de todas las vías hacia la ciudad, Miranda tomo la decisión de abandonar territorio venezolano a solo 10 días de su desembarco.[11] La expedición fue un rotundo fracaso en Venezuela pusieron precio a su cabeza. Su efigie, su bandera y su proclama fueron quemadas en la Plaza Mayor de la ciudad (actual Plaza Bolívar); más tarde, la Gaceta de Caracas lo describirá como "un aventurero intrigante, oprobio del nombre español." El fracaso militar, la condena pública ampliamente divulgada, humillándolo y desacreditándolo, paradójicamente, contribuyeron a su prestigio y fama consagrando a Miranda como figura emblemática de quienes en Hispanoamérica se oponen a seguir viviendo bajo el dominio español. Dicho prestigio jugará un rol en los acontecimientos políticos que se pondrán en marcha en Venezuela a partir de 1810 donde será acogido triunfalmente a finales de ese año.[12]

En Londres lo halla Simón Bolívar cuando viaja como diputado de la Junta de Caracas: se reúnen por primera vez el 21 de julio de 1810. Entre ellos se desarrolla una importante amistad, aunque eventos posteriores los separan[13]; al buscarlo, Bolívar había hecho caso omiso de la orden de captura que, en 1809, la Junta de Caracas había lanzado contra Miranda por la expedición del Leander y la prohibición de entrevistarse con él. Este encuentro decide a nuestro personaje, quien desembarca en La Guaira, Venezuela, el 13 de diciembre de 1810, teniendo en el lugar un cálido recibimiento. Había estado ausente casi tres décadas.

´Toda su vida en el extranjero, Francisco Miranda había intentado una cosa: conseguir apoyo para la independencia de su país y de toda la América hispana. Cuando conoció a Bolívar, lo recibió en su casa en Londres y escuchó, supo que era el momento y otorgó todo su apoyo al levantamiento panamericano. Desde que pisó tierra venezolana de nuevo, a impulsó la causa con todos sus recursos ideológicos y prácticos, como fue la fundación del periódico El Colombiano, tronco desde el cual se desplegaron los movimientos independentistas para estallar simultáneamente y con características semejantes en toda Hispanoamérica de 1810-1811. Además, Miranda se preocupó por los símbolos emancipadores. A él se deben los colores mirandistas, el esquema tonal de la bandera tricolor de la Gran Colombia (amarillo, azul y rojo),[14]hoy presentes en las banderas de los tres países que la conformaron: Venezuela, Colombia y Ecuador.

Francisco de Miranda falleció la madrugada del 14 de julio de 1816[15] como preso político en “La Carraca”, antigua fortaleza gaditana habilitada como prisión, lejos de su América querida. Bolívar lo había entregado bajo acusación de traición, pues a su cargo había estado el ejército patriota y, al parecer, nunca tuvo una política de exterminio contra los enemigos. Quien se hizo cargo de él fue Juan Domingo de Monteverde, el capitán general realista que había tomado Caracas. Antes de llegar a Cádiz, estuvo prisionero en La Guaira, con otros insurgentes, y Puerto Rico. Llegó a “La Carraca” 1812, para ya no salir: torturado y enfermo, lo venció la muerte con una apoplejí.a[16]


[1] https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/miranda.htm
[2] https://culturizando.com/francisco-de-miranda/
[3] http://www.cervantesvirtual.com/portales/francisco_de_miranda/autor_apunte/
[4] www.franciscodemiranda.info >> Biografía >> “General de Francia”
[5] ídem
[6] https://www.abc.es/cultura/abci-francisco-miranda-espia-traiciono-espana-y-batallo-simon-bolivar-independencia-venezuela-201607210143_noticia.html
[7] www.franciscodemiranda.info >> Biografía >> “La sombra de la guillotina”
[8] Ídem. >> Biografía>> “Una vida normal”
[9] https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/11/5147/4.pdf
[10] http://www.franciscodemiranda.info/es/biografia/leander.htm
[11] https://www.venezuelatuya.com/historia/expedicion_miranda.htm
[12] http://www.franciscodemiranda.info/es/biografia/leander.htm
[13] https://culturizando.com/francisco-de-miranda/
[14] https://www.venezuelatuya.com/biografias/miranda.htm
[15] https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/miranda.htm
[16] www.franciscodemiranda.info >> Biografía>> “El final”