Bertha von Suttner  Pacifista y escritora austriaca, primera mujer en recibir el Premio Nobel de la Paz. Nacimiento 9 de junio
“Alfred Nobel y Bertha von Suttner se enviaron alrededor de 90 cartas a lo largo de veinte años, ¿y de qué hablaban en esas cartas? De la paz. Ella le dice incluso que debería dedicar su fortuna a la paz: a organizar conferencias de paz y a la reducción de los ejércitos. Ella era más idealista y Nobel era más práctico y creía en el equilibrio de poder. Ella le siguió escribiendo carta tras carta para intentar que él cambiase su visión. Y lo consiguió, porque al final Nobel en su testamento dejó estipulado que el premio de la paz fuese concedido a quien luchara por los congresos por la paz y por la reducción de los ejércitos permanentes.”
Anne Synnøve Simensen
Periodista y escritora
2015

 

El 9 de junio de 1843 en Praga, capital checa y principal ciudad de la región de bohemia, nació Bertha Félicie Sophie, con el título nobiliario de condesa Kinský, al ser hija póstuma del conde Franz Kinský von Wchinitz und Tettau y Sophie von Körner, una familia aristocrática del Imperio Austro-Húngaro que se había destacado por sus servicios militares. Esta escritora austro-bohemia es considerada una de las principales activistas de la paz mundial. Participó en diversas reuniones e instituciones internacionales del movimiento por la paz y fundó en Austria y otros países europeos sociedades orientadas a promover la paz mundial. Fue también una reconocida luchadora y defensora por los derechos de las mujeres. Esta pacifista, mejor conocida como Bertha von Suttner, por el apellido de su esposo, fue la primera mujer en ser galardonada con el Premio Nobel de la Paz.

Huérfana de padre desde que nació, fue criada y educada por su madre bajo la supervisión de un tutor que era miembro de la corte austriaca, dentro de una sociedad aristocrática, de modo que contó con acceso a una esmerada educación, en una época en la cual las mujeres tenían limitaciones para su formación académica.

Tras la muerte de su padre y con los altos costos de la vida en la corte, la riqueza familiar se terminó rápidamente, por lo que Bertha, a sus 30 años, decidió emanciparse y trabajar para ganarse la vida. Es así como decide trasladarse a Viena para trabajar como institutriz de las cuatro hijas de la familia Von Suttner, donde conoció a quien sería su esposo, el hijo mayor, el barón Arthur Gundaccar von Suttner. La familia del barón se opuso a la relación aludiendo diferencia de edades: Bertha era siete años mayor que el barón y no aportaba ninguna ventaja económica al primogénito de la familia. Sin trabajo ni casa, Bertha acepta un empleo en París, donde se traslada y comienza a trabajar como secretaria privada del químico e inventor de la dinamita, el sueco Alfred Nobel. Ahí estableció una estrecha relación de amistad que duraría años con Alfred, a quien le propuso crear uno de los premios que llevan su nombre en favor de la paz[1]

Bertha y el barón Arthur Gundaccar von Suttner se casaron en secreto en 1876 y se instalaron temporalmente en lo que actualmente es Georgia, en la región del Cáucaso, desde donde ella mantuvo una continua relación epistolar con Nobel. Allí comenzó también a escribir cuentos y novelas centrados en el pacifismo y en problemas sociales. En 1885 la pareja por fin pudo regresar a Viena y la familia de Arthur aceptó los hechos, así, la escritora continúo publicando la mayor parte de su obra. Un par de años después el matrimonio viaja a París para visitar a Nobel, y fue ahí donde los tres se involucraron con la Asociación Internacional por la Paz y el Arbitraje, organización antibelicista londinense cuyo objetivo era establecer una Corte Internacional de Arbitraje para resolver conflictos entre naciones y evitar llegar a enfrentamientos bélicos. A partir de este encuentro se contactan con otros grupos pacifistas europeos que proveyeron de información a Bertha para sus escritos, convirtiéndose en una de las primeras escritoras que denunciaron los riesgos de la carrera armamentista y del nacionalismo exacerbado.[2] En 1889 publicó la que sería su obra más reconocida a nivel internacional: ¡Abajo las armas!, una novela concebida originalmente como servicio a la causa pacifista de la Liga de Praga, en la que se relata la vida de Marta, una mujer que sufre el horror de la guerra, libro que se convirtió en un claro referente del pacifismo y su autora en una consagrada escritora especialista en los conflictos bélicos y activista internacional. Asimismo, en los congresos de paz dominados por hombres, se destacó como una líder liberal y contundente.[3]

Bertha von Suttner consideraba que los grandes cambios nunca se producen de un día para otro, y que en tiempos de revueltas y de amenazas peligrosas no hay que sucumbir ante los viejos ideales. Incluso llegó a afirmar que sería una idea excelente que los países tuvieran un Ministerio de la paz y que la prensa fuera libre e independiente para impedir que avancen los que buscan la destrucción de los países[4]

El 27 de noviembre de 1895 Alfred Nobel firmaba su testamento en el que destinaba una parte importante de su fortuna a crear un fondo con el cual se debería premiar a todas aquellas personas que hubieran dedicado de manera excepcional su vida a la paz, la ciencia y la literatura. Es así como Bertha von Suttner se convierte en 1905 en la primera mujer en ser galardonada con el Premio Nobel de la Paz. Esta activista y escritora, quien también luchó por los derechos de las mujeres y estuvo siempre a favor de una Europa unida, participó en cumbres internacionales tan importantes como la Conferencia de la Haya de 1907. Ya entonces empezaba a intuir la carrera belicista que amenazaba al Viejo Continente.[5]

Debido a su generosa actividad en favor de la paz y la resolución de los conflictos, y por su activa participación en múltiples reuniones e instituciones internacionales del movimiento por la paz, la llamaban Conciliatrix: la conciliadora. Bertha von Suttner falleció el 21 de junio de 1914, poco antes de que comenzara la Primera Guerra Mundial, tras una larga batalla contra el cáncer.[6]