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Fecha2021
Asunto:
“Siendo contra los clamores de la naturaleza vender a los hombres, quedan abolidas las leyes de la esclavitud.”
 
Miguel Hidalgo y Costilla Sacerdote y militar insurgente
Sacerdote y militar insurgente
 
 

José Mariano de Abasolo nació el 29 de marzo de 1783. En el poblado de Dolores perteneciente al Estado de Guanajuato, en el seno de una rica familia de hacendados. Fue un militar mexicano que participó en la primera etapa de la Guerra de Independencia. Inició su carrera castrense ingresando en el Ejército colonial español. A los veintisiete años de edad ya era capitán del Regimiento Provincial de Dragones de la Reina cuando comenzó la revolución en septiembre de 1810[1].

En 1809, formó parte de una conspiración en la ciudad de Valladolid (hoy Morelia, en el estado de Michoacán), en la que participaron militares como José María García Obeso, José Mariano de Michelena, José María Abarca e Ignacio Allende, entre otros. Cuando Miguel Hidalgo inició el movimiento armado, Mariano Abasolo ostentaba el grado de capitán del regimiento de la Reina de San Miguel el Grande. El 16 de septiembre de 1810, mientras Hidalgo convocaba al pueblo para levantarse en armas, Abasolo salió de Dolores a San Miguel por lo que no participó en los primeros momentos de la lucha. Lo anterior coincide con diversos testimonios que apuntan a que Abasolo no participó en las primeras acciones de aquella mañana del 16 de septiembre de 1810; sólo le fue exigido dar de almorzar a los gachupines encarcelados y que se abriera el arsenal del cuartel, órdenes a las que no se opuso y que cumplió sin salir de su casa[2].

De igual forma Abasolo participó en la batalla del Puente de Calderón del 17 de enero de 1811, defendida por unos cien mil insurgentes, finalmente derrotados por las instruidas tropas de Calleja. Abasolo fue el primero en huir de ella para reunirse con Miguel Hidalgo quienes se dirigieron rumbo a los Estados Unidos para buscar adeptos y apoyo, pero el 11 de marzo de 1811 fue aprehendidos junto con Hidalgo, Ignacio Allende y Juan Aldama, en Acatita de Baján (en el estado de Coahuila) y llevado con ellos a Chihuahua. Todos los demás fueron condenados a morir fusilados y luego decapitados y mostradas sus cabezas como ejemplo y reprimenda para lo que continuaran en la lucha[3].

En mayo de 1811 fue condenado a cadena perpetua y trasladado preso a España en 1812. Mariano Abasolo falleció el 14 de abril de 1816. Fue declarado "Benemérito de la Patria". Su nombre está inscrito con letras de oro en el salón de sesiones de la Cámara de Diputados[4].

 


[1] https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/10407/Mariano%20Abasolo
[2] https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/mariano-abasolo-un-heroe-de-la-patria-que-se-vio-obligado-unirse-la-revolucion-de
[3] http://dbe.rah.es/biografias/7121/mariano-abasolo
[4] http://www.buscador.com.mx/mariano_abasolo.htm

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Fecha2021
Asunto:
“Se convirtió en un ávido lector de la prensa revolucionaria: el histórico El Hijo del Ahuizote, El Diario del Hogar de Filomeno Mata y fundamentalmente, de Regeneración. De este último, manifestaba: ‘Lo leí con avidez... y desde ese instante estuve en el futuro Partido Liberal Mexicano... Guardé el periódico en el interior de la camisa y lo volví a leer en casa’.”
 
Anna Ribera Carbó
La patria ha podido ser flor. Francisco J. Múgica, una biografía política
 
 

Francisco J. Múgica Velázquez nació el 3 de septiembre de 1884, y murió el 12 de abril de 1954, a los setenta años de edad. Entregado a la causa de la justicia y la libertad, fue periodista en tiempos de Porfirio Díaz, escribiendo en su contra, y un destacado revolucionario y político mexicano. Amigo de Lázaro Cárdenas, algunos historiadores lo reconocen como maestro ideólogo de este ilustre presidente mexicano[1].

Hijo del profesor Francisco J. Múgica Pérez y de Agapita Velázquez Espinoza, Francisco J. Múgica nació en Tingüidín, Michoacán. Sus raíces familiares se entrelazan con la historia del esclavismo en la región, pues su bisabuelo paterno fue un esclavo indígena que se liberó. La familia se dedicó por un tiempo a la artesanía y la curtiduría, lo cual permitió al abuelo paterno estudiar y hacer de la carrera magisterial una profesión familiar. Estas raíces provocaron la entrega total de Francisco J. Múgica a las causas revolucionarias de justicia social e igualdad.

Entre 1898 y 1904, Múgica estudió en el Seminario Diocesano de Zamora, Michoacán, pero no le fue fácil: su rebeldía juvenil causó más de un castigo, entre ellos la expulsión. De inteligencia vivaz, no dudaba en cuestionar. Dos años después, en 1906, comienza a trabajar como cobrador o receptor de rentas. Esto abriría sus ojos a la realidad popular, al abuso y robo con el que se victimizaba a la población indígena. También atestiguó la leva, y cómo los hombres libres de la región preferían huir al cerro y sobrevivir como pudieran a ingresar al ejército porfirista. Y con ellos, también, conoció la prensa revolucionaria, cuyos ideales haría propios, en especial los magonistas. Fue corresponsal de El Diario del Hogar y Regeneración[2].

Vivió la prisión por primera vez en 1909, cuando fue encarcelado por apoyar el movimiento de Bernardo Reyes Ogazón en Jalisco —contra el candidato porfirista a la vicepresidencia de México, Ramón Corral—[3].Al salir fundó su propio periódico, El 1910. Cuando se lo censuraron y cerraron, siguió su lucha integrándose al movimiento maderista. para ello viajó a San Antonio, Texas, a entrevistarse con la Junta Revolucionaria, planeando ahí la estrategia a seguir. Regresó a México con armas para los combatientes, y se sumó a las filas de Pascual Orozco, participando en la toma de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Venustiano Carranza lo nombró director general de Estadística de su gobierno en Coahuila, y luego lo envió como informante de los sucesos de la Decena Trágica. Desde las filas constitucionalistas combatió a Victoriano Huerta. En 1913 participó con Lucio Blanco en el primer reparto agrario en el norte del país, en la Hacienda de Borregos, razón por la cual Carranza le retiró su apoyo. Hombre de conciencia libre, continuó su lucha conforme a ésta: donde estuviera, y cualquiera que fuera su función o mando, priorizó la repartición agraria.

Constituyente por Michoacán en 1917, con Heriberto Jara y Luis G. Monzón formó parte de los diputados radicales impulsores de los artículos 3, 27, 123 y 130[4] de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. En 1920 se unió al Plan de Agua Prieta, para destituir a Carranza, y asumió la gubernatura de Michoacán en 1920. Dejó esa posición al romper dos años después con Álvaro Obregón, quien era presidente (1920-1924). Retornó a la vía política pública hasta el gobierno de su amigo y coterráneo Lázaro Cárdenas (1934-1940). Durante su mandato ocupó los cargos de secretario de Economía (1934-1935) y de Comunicaciones y Obras Públicas (1935-1939), siendo clave en el proceso que condujo a la expropiación petrolera. Durante su retiro como gobernador y su reaparición al lado de Cárdenas, en 1928 fue director del penal de las islas Marías, donde intentó reformas humanitarias.

Para muchos políticos de aquella época del siglo XX, Francisco J. Múgica era el sucesor lógico de Cárdenas, por ello sus seguidores en el partido de la Revolución Mexicana (PRM) formaron en 1939 el Centro Pro Múgica. Cuatro fueron los personajes que pelearon en ese entonces por la candidatura presidencial, para poder contender en las elecciones nacionales: los generales Rafael Sánchez Tapia y Gildardo Magaña, agrarista éste, Manuel Ávila Camacho, quien era con Cárdenas ministro de Guerra, y Múgica. Los dos primeros no tenían suficiente apoyo como para mantenerse en pie, así que la pelea interna se dio entre los dos últimos. El juego no fue limpio y, tras escuchar diversas opiniones y comprobar su fortaleza real entre las bases partidistas y el pueblo, el 14 de julio de 1939, Francisco M. Múgica presentó su renuncia como candidato. Manuel Ávila Camacho quedó sin oposición, y fue el candidato del PRM, accediendo a la presidencia de la República[5] tras las sangrientas elecciones del 7 de julio de 1940. Para entonces, Francisco J. Múgica ya había regresado a Michoacán. Entre 1941 y 1945, en un destierro tácito, fue nombrado gobernador y comandante militar del territorio de Baja California Sur, donde introdujo el primer transporte aéreo que permitió a la región comenzar a salir de su aislamiento.

En 1951, Múgica, con ese impulso de conciencia que lo volvía casi imparable y siempre comprometido, formó el Partido Constitucionalista Mexicano para enfrentar la candidatura de Adolfo Ruiz Cortines. Al no obtener el registró, se alió con otro de los personajes más importantes de la historia política nacional: Miguel Henríquez Guzmán, a quien respaldaba la Federación de Partidos del Pueblo mexicano (FPPM), espacio de encuentro de todos aquellos sectores desilusionados por lo que consideraban una traición a la Revolución por parte del ya llamado Partido Revolucionario Institucional (PRI, 1946). La FPPM había sido fundada en 1945 por el zapatista Genovevo de la O. El Henriquismo fue derrotado a la mala, con guerra sucia y juego bajo, pero queda su ejemplo de integración pacífica, de verdadera organización y asociación política nacional a partir de la conciencia sociopolítica de sus miembros, y no de intereses partidistas o personales.

Cuando Adolfo Ruiz Cortines fue nombrado presidente en 1952, Francisco J. Múgica se retiró de la vida política. Murió dos años después, el 12 de abril de 1954, en la Ciudad de México. Le sobrevivió su esposa Carolina Escudero Luján, incansable compañera en su lucha, quien mantuvo su memoria y batallar hasta el año de su propia muerte, el 2000[6].

En 1984, el Congreso de la Unión mandó inscribir en letras de oro su nombre en el recinto de la Cámara de Diputados.


[1] https://inehrm.gob.mx/work/models/Constitucion1917/Resource/648/Mugica.pdf
[2] https://www.memoriapoliticademexico.org/Biografias/MFJ84.html
[3] https://www.jornada.com.mx/2010/02/18/jalisco.html
[4] Art. 3: Educación; Art. 27: Tenencia de la tierra y propiedad nacional del subsuelo; Art. 123: Derechos de los Trabajadores; Art. 130: Secularización de los bienes del clero.
[5] https://www.memoriapoliticademexico.org/Biografias/MFJ84.html
[6] https://www.jornada.com.mx/2019/07/05/opinión/016a2pol

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Fecha2021
Asunto:
“En la misma tarde de hoy, y bajo la más estrecha responsabilidad de V. E., mandará sean pasados por las armas todos los prisioneros de la clase de oficiales y jefes, dándome parte del número de los que les haya cabido esta suerte.-Dios y ley.”
 
Miguel Miramón
Comunicación del presidente interno a Leonardo Márquez 1859
 
 

Se les conoce como los Mártires de Tacubaya a los militares y civiles del bando liberal que fueron fusilados a consecuencia de su derrota en la batalla de Tacubaya por el bando conservador durante la guerra de Reforma en México, la madrugada del 11 de abril de 1859, siendo el General conservador Leonardo Márquez uno de sus principales actores. Una de las guerras más sangrientas que vivió México, algunas décadas después de su independencia, fue la llamada Guerra de Reforma también conocida como la de los Tres Años. Dicho conflicto militar inició en 1858 y terminó con la derrota de los conservadores dirigidos por Miguel Miramón en la batalla de Calpulalpan el 22 de diciembre de 1860. Pero uno de los episodios de esta guerra fue precisamente el de aquel 11 de abril cuando se presentó el fusilamiento de 53 hombres en el poblado de Tacubaya[1].

Antes de que se desarrollara la acción de guerra, en la ciudad corrió la noticia de que el ejército liberal contaba con muy pocos médicos; por eso, un grupo de jóvenes estudiantes se presentaron voluntarios para auxiliar en la atención y curación de los heridos que resultaran de ambos bandos[2].

En la madrugada del día 11 de abril, Leonardo Márquez dispuso el ataque e inició una acción de guerra que resultó adversa a las fuerzas liberales en el que ambas fuerzas tuvieron cuantiosas pérdidas, derrotando al General Santos Degollado. Los conservadores fueron superiores a los liberales y el general Santos Degollado, viendo la imposibilidad de resistir, ordenó la retirada. Reunidos en el convento de San Diego, Miguel Miramón impartió a sus generales Mejía, Márquez y Orihuela la orden de ejecución de los prisioneros. Los primeros en ser conducidos al paredón fueron los oficiales y jefes derrotados[3].

Leonardo Márquez, contrario a su oponente liberal, ya era un experimentado militar que había participado en la defensa del territorio nacional durante la invasión norteamericana de 1846 a 1848, destacándose en la batalla de la Angostura o Buenavista en la cual capturó varias posiciones dando evidentes muestras de valor. Como después se pudo notar en los fusilamientos de Tacubaya, Leonardo Márquez era capaz de cometer grandes atrocidades contra militares e incluso contra civiles con tal de cumplir sus objetivos, engrandecer su nombre y conseguir la victoria del bando conservador. Su violencia y pocos escrúpulos se harían patentes después de la victoria que conseguiría en la población de Tacubaya, la cual le costó entre 800 y 1000 hombres al bando liberal, entre heridos y fallecidos[4].

Los médicos escucharon los disparos de las primeras ejecuciones, no obstante continuaron con su labor negándose a abandonar a sus pacientes. De pronto, irrumpió la soldadesca y con violencia separó a los facultativos y estudiantes del lecho de los heridos. El general Miguel Miramón ordena el arresto y la ejecución de los sobrevivientes, acción deleznable que empezó a ser regla al agudizarse la guerra de Reforma, generando un terrible odio entre ambos bandos lo cual desencadenaría asesinatos “personales” de militares y políticos como Melchor Ocampo, Leandro Valle y el propio Santos Degollado, en está terrible acción fuerón incluidos vecinos del lugar, niños y médicos que en el momento de la tragedia se encontraban auxiliando a los heridos. Los mártires de Tacubaya denuncia las acciones emprendidas por la facción militar conservadora para llegar al poder y desconocer a la Constitución de 1857[5].

 


[1] https://lopezdoriga.com/opinion/1859-la-guerra-de-reforma-y-los-martires-de-tacubaya/
[2] https://inehrm.gob.mx/es/inehrm/Los_martires_de_Tacubaya_11_de_abril_de_1859_
[3] https://inehrm.gob.mx/es/inehrm/Los_martires_de_Tacubaya_11_de_abril_de_1859_
[4] https://lopezdoriga.com/opinion/1859-la-guerra-de-reforma-y-los-martires-de-tacubaya/
[5] http://www.elem.mx/obra/datos/231612

Tipo de documento :
Fecha2021
Asunto:
“La historia de Tacámbaro es motivo de orgullo, el conocerla y admirarla nos hará siempre mejores ciudadanos”
 
Emiliano Zapata
Alcalde de Tacámbaro
 
 

La madrugada del 11 de abril de 1865 en el pueblo de Tacámbaro, Michoacán De Ocampo, México, se suscitó la llamada Batalla de Tacámbaro, siendo este el suceso en que las tropas republicanas, al mando del General Nicolas de Régules, derrotaron a la Guardia Belga de la Emperatriz Carlota, durante la Segunda Intervención Francesa. Valioso triunfo en que las armas nacionales se impusieron a un ejército extranjero, que lamentablemente ha ido cayendo en el olvido al paso de los años[1]. Este triunfo por la defensa de la soberanía y la independencia, fortaleció el derecho a la construcción de una nación libre e independiente y dignifico el carácter identitario de la población, consolidando la defensa de los derechos ciudadanos a elegir a sus gobernantes. Del mismo modo, el ejemplo de valor y disciplina que mostro el General Regules, que sin ceder ante la presión emocional y el peligro en el que se usó a su familia, antepuso el patriotismo y la defensa de la Nación, infundiendo con su ejemplo el valor y entrega de los republicanos, del mismo modo respondió con respeto a la vida de los enemigos derrotados dando prevalencia a la dignidad humana.

Todo dio inicio días antes, específicamente el 3 de abril de 1865, cuando más de 400 hombres de la Legión Belga, al mando del Mayor Tydgadt tomó la plaza de Tacámbaro, Michoacán. La responsabilidad de recuperar esta población, recayó en el General Nicolás Régules, quien operaba en esa región del país. Mientras tanto los belgas habían tomado como rehenes tanto a la señora Soledad Solórzano de Régules, como a los hijos del matrimonio. Las tropas imperialistas se habían fortificado en la iglesia de la población y las construcciones aledañas, donde al poco tiempo, recibieron toda la intensidad del fuego republicano[2].

Aquel 11 de abril cuando la situación se volvió desesperada para los belgas, optaron por colocar sobre las trincheras a la familia de Régules, exponiéndola a las balas; éste, sin embargo, no se amedrento ante la infamia y cuando le sugirieron que desistiera de continuar con el ataque, arengó a sus soldados diciendo: "¡Señores, cada uno a sus puestos, a cumplir con su deber, primero es la Patria!" [3].

Es en este momento cuando los republicanos tomaron la iglesia por asalto, muriendo en la acción Tydgadt y el capitán Chazal; los belgas sobrevivientes fueron tomados prisioneros. A pesar de lo intenso de la batalla Régules pudo rescatar sana y salva a su familia como justo premio al valor y espíritu de sacrificio de que poco antes había hecho gala además de lo anterior, recibiría el grado de General de División de manos del Presidente Benito Juárez, quien de esta forma hizo merecido reconocimiento a su victoria[4].

Semanas después, el general Vicente Riva Palacio canjeó a los belgas por prisioneros chinacos y los legionarios regresaron a su patria. Junto con Tydgat, su asistente, el capitán Chazal, fue muerto de igual forma durante la batalla. Sin embargo, durante la época en la que se realizó la batalla, la noticia de la derrota fue acogida con consternación en Bélgica, (casi de la misma manera como sucedió en Francia cuando ocurrió la Batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862), dónde el envío de voluntarios para México había suscitado críticas por parte de la prensa[5]. La legión belga, comandada por el teniente coronel Van der Smissen, se desquitará de esta derrota en la Batalla de la Loma el 16 de julio de 1865; sin embargo, la Segunda Intervención Francesa en México le costará muy mucho más caro, pues al final la intervención terminó en derrota y menos de la mitad de sus hombres volverá a Bélgica al fin de las hostilidades.


[1] http://www.cronica.com.mx/notas/2015/893267.html
[2] https://www.gob.mx/sedena/documentos/11-de-abril-de-1865-batalla-de-tacambaro
[3] https://www.gob.mx/sedena/documentos/11-de-abril-de-1865-batalla-de-tacambaro
[4] https://www.gob.mx/sedena/documentos/11-de-abril-de-1865-batalla-de-tacambaro
[5] http://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/4/11041865-GR-PB.html

Tipo de documento :
Comunicado de prensa
Número:
91
Fecha2021
Asunto:

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dirigió la Recomendación 12/2021 al gobernador del Estado de Chihuahua, Javier Corral Jurado, por no aceptar una Recomendación de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) relativa a un caso de inadecuada atención médica; así como al Presidente de dicha instancia, Néstor Manuel Armendáriz Loya, por el contenido y los alcances de la misma.

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